El pasado 23 de junio los grupos de Emaús nos reunimos para dar comienzo al verano todos juntos y de una forma especial. Durante la noche de San Juan, además de cenar y jugar a varios juegos, llegó el momento de encender la hoguera donde se quemaron objetos de todo tipo como fotos, juguetes, papeles, pulseras, etc. Todos ellos eran símbolos de los distintos compromisos y los buenos y malos momentos a renovar y olvidar respectivamente por parte de los participantes. En resumen, una noche cargada de emociones tanto buenas como malas en las que merece mucho la pena tomar parte.
Nerea Guarde